GENERALIDADES DE LA ESTÉTICA
GENERALIDADES DE LA ESTÉTICA
En este blog
te explicaremos qué es la estética, sus características a lo largo de la
historia, además de algunas otras de sus cualidades.
Estética
La estética es la rama de la filosofía que se dedica a
estudiar el arte y su relación
con la belleza, tanto en
su esencia, como en su percepción. Es decir, qué
es y dónde se encuentra.
Historia y etimología
La palabra estética proviene del latín aestheticus y este del griego αἰσθητική (aisthetiké). Ambas señalan una relación con los sentidos y por
eso se usa estética para
nombrar al conocimiento que se percibe a través de la sensibilidad.
Esta disciplina puede ser
comprendida como la filosofía de la percepción en general.
1) Hipias mayor (sobre la belleza de los cuerpos),
2) Fedro (sobre la belleza de las almas), y
3) El banquete (sobre la belleza en general).
En ellos hay una búsqueda de un
concepto universal de lo bello, que tiende a las nociones de proporción, armonía y esplendor.
La estética como disciplina filosófica
Aun cuando la historia de la
estética es vasta y compleja, no fue hasta el siglo XVIII que se la pensó como
una disciplina estrictamente filosófica.
Gran parte de su trabajo gira en
torno a decir en qué consiste el gusto, más allá de la belleza o lo sublime.
La palabra estética, usada para referirse a la
“ciencia de lo bello”, fue utilizada por primera vez en 1750 por Alexanger
Baumgarten.
Edmund
Burke, filósofo irlandés, también se ocupó de pensar las categorías de lo bello
y lo sublime. Sin embargo, el primero en dar
forma teórica a los juicios de lo bello y lo sublime de manera sistemática fue
I. Kant.
Períodos estéticos según la idea belleza
La idea
de lo bello cambia de una época a otra. Lo que hoy consideramos bello o agradable, en otras épocas ha sido
considerado feo, mundano o incomprensible.
·
La estética clásica. La idea de belleza de la Antigua Grecia y de
los romanos es el fundamento de las nociones futuras de lo bello en Occidente.
Para ellos, lo bello, lo bueno y lo verdadero eran una sola cosa, y su
naturaleza tenía que ver con la mesura, la armonía, la justicia y la adecuación al ideal de
una época.
·
La
estética medieval. El Medioevo fue una época
mayoritariamente religiosa en Occidente, en la que el pensamiento cristiano
imperó por encima de los demás.
Así, el concepto de belleza tenía que ver con
los valores fundamentales
cristianos: la fe en Dios, el sacrificio, la pasión y la pureza, o sea, con la
moral más que con las apariencias.
·
La
estética moderna. El Renacimiento rompió con la
tradición cristiana y reivindicó lo clásico en el marco de las ideas del humanismo y la Ilustración, para quienes
pensaban a la razón como un concepto central.
Las ideas de belleza de la época se atribuían a lo
planificado, lo estructurado, lo simétrico y lo armónico. Se pensaba a la
belleza a partir de la perfección y el orden, sin dar espacio a la
extravagancia o la desproporción.
·
La
estética contemporánea. En los tiempos recientes muchas
de las ideas tradicionales sobre lo bello se han visto cuestionadas en
consonancia con otras formas de pensar la realidad y la cultura.
Por ejemplo, el evolucionismo, el psicoanálisis,
el marxismo o las
escuelas filosóficas nihilistas.
Cualidades estéticas
Las cualidades estéticas son elementos que hacen valioso a un
objeto u obra de arte, las cuales deben poder ser percibidas por el
espectador: lo estético es aquello que nos da placer cuando
percibimos, en sentido amplio, a un objeto.
En ese sentido, existen tres tipos distintos de cualidades
estética:
·
Cualidades sensoriales. Hacen
a un objeto agradable a los sentidos (por ejemplo, su textura, sus colores,
su brillo o su timbre).
Estas
cualidades se perciben mediante los sentidos y, según quién las experimente,
varía el placer que producen. Por ejemplo, las notas de una melodía musical son
cualidades sensoriales que producen placer al percibirse.
·
Cualidades formales. Tienen
que ver con el modo en que en el objeto se combinan los elementos que lo
componen, o la relación que puede percibirse entre ellos.
Por
ejemplo, la combinación de las palabras que hacen a un poema son
cualidades formales que pueden producir placer.
·
Cualidades vitales.
Refieren al contenido existencial o vivencial de un objeto, es decir, a las
ideas que evoca, a los sentimientos que transmite o a las vivencias que
recupera.
Estas
cualidades no residen en el objeto mismo, sino que el observador puede llegar a
ellas a través de él. Aquellos objetos que más significados pueden evocar
ocupan un lugar privilegiado respecto a los


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