GENERALIDADES DE LA ESTÉTICA

 GENERALIDADES DE LA ESTÉTICA

En este blog te explicaremos qué es la estética, sus características a lo largo de la historia, además de algunas otras de sus cualidades.

 

Estética

La estética es la rama de la filosofía que se dedica a estudiar el arte y su relación con la belleza, tanto en su esencia, como en su percepción. Es decir, qué es y dónde se encuentra.

Historia y etimología

La palabra estética proviene del latín aestheticus y este del griego αἰσθητική (aisthetiké). Ambas señalan una relación con los sentidos y por eso se usa estética para nombrar al conocimiento que se percibe a través de la sensibilidad.

Esta disciplina puede ser comprendida como la filosofía de la percepción en general.

El primero en pensar sobre lo estético fue el filósofo griego Platón (c. 427-347 a. C.), particularmente en tres de sus diálogos

1)    Hipias mayor (sobre la belleza de los cuerpos), 

2)    Fedro (sobre la belleza de las almas), y 

3)    El banquete (sobre la belleza en general).

En ellos hay una búsqueda de un concepto universal de lo bello, que tiende a las nociones de proporciónarmonía y esplendor.


La estética como disciplina filosófica

Aun cuando la historia de la estética es vasta y compleja, no fue hasta el siglo XVIII que se la pensó como una disciplina estrictamente filosófica.

Gran parte de su trabajo gira en torno a decir en qué consiste el gusto, más allá de la belleza o lo sublime.

La palabra estética, usada para referirse a la “ciencia de lo bello”, fue utilizada por primera vez en 1750 por Alexanger Baumgarten.



Edmund Burke, filósofo irlandés, también se ocupó de pensar las categorías de lo bello y lo sublime. Sin embargo, el primero en dar forma teórica a los juicios de lo bello y lo sublime de manera sistemática fue I. Kant.


Períodos estéticos según la idea belleza

La idea de lo bello cambia de una época a otra. Lo que hoy consideramos bello o agradable, en otras épocas ha sido considerado feo, mundano o incomprensible.

·         La estética clásica. La idea de belleza de la Antigua Grecia y de los romanos es el fundamento de las nociones futuras de lo bello en Occidente. Para ellos, lo bello, lo bueno y lo verdadero eran una sola cosa, y su naturaleza tenía que ver con la mesura, la armonía, la justicia y la adecuación al ideal de una época.

 

·         La estética medieval. El Medioevo fue una época mayoritariamente religiosa en Occidente, en la que el pensamiento cristiano imperó por encima de los demás.

 

Así, el concepto de belleza tenía que ver con los valores fundamentales cristianos: la fe en Dios, el sacrificio, la pasión y la pureza, o sea, con la moral más que con las apariencias.

·         La estética moderna. El Renacimiento rompió con la tradición cristiana y reivindicó lo clásico en el marco de las ideas del humanismo y la Ilustración, para quienes pensaban a la razón como un concepto central.

Las ideas de belleza de la época se atribuían a lo planificado, lo estructurado, lo simétrico y lo armónico. Se pensaba a la belleza a partir de la perfección y el orden, sin dar espacio a la extravagancia o la desproporción.

·         La estética contemporánea. En los tiempos recientes muchas de las ideas tradicionales sobre lo bello se han visto cuestionadas en consonancia con otras formas de pensar la realidad y la cultura.

Por ejemplo, el evolucionismo, el psicoanálisis, el marxismo o las escuelas filosóficas nihilistas.

 

Cualidades estéticas

Las cualidades estéticas son elementos que hacen valioso a un objeto u obra de arte, las cuales deben poder ser percibidas por el espectador: lo estético es aquello que nos da placer cuando percibimos, en sentido amplio, a un objeto.

En ese sentido, existen tres tipos distintos de cualidades estética:

·         Cualidades sensoriales. Hacen a un objeto agradable a los sentidos (por ejemplo, su textura, sus colores, su brillo o su timbre).

Estas cualidades se perciben mediante los sentidos y, según quién las experimente, varía el placer que producen. Por ejemplo, las notas de una melodía musical son cualidades sensoriales que producen placer al percibirse.

·         Cualidades formales. Tienen que ver con el modo en que en el objeto se combinan los elementos que lo componen, o la relación que puede percibirse entre ellos.

Por ejemplo, la combinación de las palabras que hacen a un poema son cualidades formales que pueden producir placer.

·         Cualidades vitales. Refieren al contenido existencial o vivencial de un objeto, es decir, a las ideas que evoca, a los sentimientos que transmite o a las vivencias que recupera.

Estas cualidades no residen en el objeto mismo, sino que el observador puede llegar a ellas a través de él. Aquellos objetos que más significados pueden evocar ocupan un lugar privilegiado respecto a los



Comentarios